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«Centrarnos en la causa de un error, en lugar de en el error en sí, hace que mejoremos más rápidamente»

En esta entrega tenemos al Dr. TJ Perry, que desde 2016 es profesor asistente en la Universidad Tecnológica de Arkansas. Es una entrevista que no te puedes perder, porque este trompetista comparte mucha información con nosotros, ¡y el PDF de ejercicios que regala a los suscriptores de Trumpet Magazine es muy interesante!
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¿De dónde viene usted? Es decir, nos gustaría saber 1) dónde creció usted como trompetista, 2) quiénes fueron sus maestros más importantes, y 3) cuál ha sido su trayectoria profesional y pedagógica hasta hoy.

La música ha formado parte de mi vida desde que nací. Mi padre, un músico por derecho, me expuso a una multitud de géneros musicales y variedades desde una edad temprana. Mi primer profesor de trompeta fue un jazzista de Detroit: Mark Byerly. Los afortunados que conocen a Mark saben que tiene unas habilidades improvisatorias fuera de lo común y un distintivo sonido rico y aterciopelado. Aunque estuve con él brevemente, el sonido y los conceptos fundamentales de Mark me han servido como piedra angular de mi concepto de sonido en la trompeta.

La licenciatura la hice en la Universidad de Míchigan Oriental, donde estudié con Carter Eggers. El profesor Eggers me empujó a establecer una rutina que me sirviera para desarrollar una buena técnica y expresión musical. Sobre todo me inculcó que luchar por ser un buen intérprete no es suficiente: la habilidad debe servir como un conducto para la musicalidad (a través de ella conseguimos una verdadera expresividad como artistas).

Para mi máster fui a la Universidad de Tennessee, en Knoxville, donde estudié con Cathy Leach, a quien serví como asistente. Leach es una de las mejores profesoras de trompeta de Estados Unidos, y los alumnos que pasan por ella son la prueba de esto. Mejoré mucho con Leach. Su capacidad para diagnosticar rápidamente mis deficiencias y proporcionarme ejercicios que me ayudasen a superarlas era extraordinaria. Es también una maestra muy racional; me mostró que centrarnos en la causa de un error, en lugar de en el error en sí, hace que mejoremos más rápidamente.

Después estuve en la Universidad Estatal de Míchigan para mi Doctorado en Artes Musicales, donde estudié con Richard Illman, así como con Justin Emerich el último año. Rich Illman es uno de los músicos y profesores más pragmáticos. Me abrió los ojos para dejar de intentar solucionar problemas que realmente no tenía, y para abordar los que sí tenía de la forma más lógica posible. También influyó enormemente en mi carrera durante el tiempo que estuve con él. Sus consejos durante mi época freelancer me terminaron llevando a la Universidad Tech de Arkansas. Cuando Illman se retiró, la Universidad contrató a Justin Emerich. Mis estudios con Emerich, aunque breves —sólo el último año, como dije más arriba—, me hicieron más fuerte en un momento de mi vida en el que realmente necesitaba un impulso. Aprendí mucho de él tanto en aspectos interpretativos como pedagógicos, pero fue el hecho de que esperaba lo mejor de mí cada día lo que me ayudó a ‘cambiar el chip’ para obtener éxito.

Podría seguir hablando de lo afortunado que he sido con los profesores que he tenido. Aprendo de ellos más y más cada día, pero, sobre todo, sigo manteniendo una excelente relación con todos. Considero que son amigos y mentores que siempre están felices de ayudar de cualquier forma posible. La confianza puede ser difícil de cultivar entre un profesor y su alumno, y yo he descubierto que el haberme puesto en manos de grandes personas que han invertido en mi futuro me hace más fácil trabajar incansablemente por ellos.

Cada trompetista tiene sus preferencias metodológicas. ¿En qué tipo de ejercicios o métodos hace usted hincapié a la hora de practicar y de enseñar, y por qué?

Por lo general trato de diagnosticar problemas de una forma individualizada respecto a la práctica y a la enseñanza, por lo que los ejercicios que utilizo cambian dependiendo del problema en cuestión. Sin embargo, trato de ser lo más pragmático posible en mi enfoque a la hora de practicar y de enseñar. Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que tratar de controlar todos los diversos aspectos de la interpretación de la trompeta puede llevar a la parálisis (debido al exceso de análisis). Para combatir esto, yo prefiero concentrarme en tres grandes áreas de la interpretación que controlan muchos de esos pequeños aspectos que nos pueden volver locos si tratamos de arreglarlos uno a uno. Los tres áreas son: aire, embocadura y dedos. Aunque la realidad de la interpretación de la trompeta sea bastante más compleja que eso, creo que centrarse en estos tres áreas soluciona muchos de los problemas a los que mis alumnos y yo nos enfrentamos.

Por citar un caso, un alumno y yo estábamos con el Estudio nº 2 de Brandt. Si has tocado esos estudios, sabes que pueden ser difíciles de tocar bien. Yo tenía claro que mi estudiante trabajó muy duro para preparárselo, sin embargo cuando lo tocó en clase le sonaba ahogado, descentrado y tenso. Le pedí que eliminara la lengua de la ecuación y tocara lentamente el primer pentagrama, todo ligado. Enseguida se hizo evidente que el problema venía de la coordinación de los dedos y que las notas no estaban centradas. El alumno se dio cuenta de que haber confiado en la columna de aire para tocar el ejercicio hizo que salieran a la luz numerosos problemas que de otra manera no habríamos podido detectar quedándonos en ‘modo interpretación’.

Descubrí que enfocándonos en estos tres grandes áreas los pequeños aspectos de la interpretación tienden a ajustarse.

¿Podría detallarnos cuál es su rutina diaria de estudio con la trompeta?

Cuando estudio, mi objetivo es reforzar los conceptos necesarios para tocar día tras día. Durante el calentamiento me centro en establecer el sonido, asegurándome de estar tocando en el centro de cada nota, con un soplido libre y una columna de aire eficiente. Suelo tocar los Buzzing Basics de Thompson, los Ejercicios de fluidez de Cichowicz, los Ejercicios de calentamiento de James Stamp y algunos ejercicios de Daily Fundamentals for Trumpet de Michael Sachs.

Independientemente del calentamiento, mi rutina de mantenimiento varía en función de los aspectos que tenga más deficientes en cada momento. Procuro dedicar tiempo a calentar y a mantenerme todos los días.

Mi proceso mental para organizarme se construye desde cero cada día. El calentamiento lo que hace es restablecer dos de mis conceptos principales: una columna de aire libre y eficiente, y un sonido bonito. Mi rutina de mantenimiento, por su parte, también tendrá esos dos conceptos en mente, pero servirá principalmente para ampliar mi concepto técnico. También procuro evitar que las rutinas se vuelvan demasiado estáticas, pues cuanto más maleable es una rutina, más honestos nos mantiene.

El mejor consejo que puedo dar sobre el uso de una rutina de trompeta es ser lo más honesto posible con uno mismo. Si no somos totalmente sinceros con nosotros mismos respecto a nuestras deficiencias y fallos, seguramente otros lo serán por nosotros. La autorresponsabilidad, si se emplea sin demasiada dureza, puede ser una poderosa herramienta para una rápida mejora.

¿Qué marcas de trompetas y boquillas usa? ¿Las usa por algún motivo en particular?

Tengo una Yamaha New York en Si bemol, una Yamaha Chicago II en Do, una Yamaha modelo Bobby Shew en Si bemol y una piccolo Yamaha 6810. Para mi gusto, las trompetas Yamaha son las más consistentes que he probado. Al final, creo que hay algo en mi forma de tocar que se adapta mejor a estos instrumentos. Uno de mis primeros profesores, Mark Byerly, solía tocar con una Yamaha con campana Bach, y le sonaba increíblemente bien. Después cambió a Harrelson y le sonaba aún mejor. Creo que algunas personas se adaptan de forma natural a sus instrumentos.

En cuanto a boquillas, toco con una Warburton personalizada de mi profesor, con tudel Bach 24. Puede ser más o menos comparable, creo, a una Bach 2C. Para la piccolo uso una Bach 7E con tudel 117.

¿Usa también algún otro instrumento o accesorio más allá de lo habitual? (Por ejemplo, algún entrenador de embocadura, boquilla o tudel curvado, campanas de diferentes tamaños, etc.)

No, todo lo que uso es de lo más normal.

¿En qué escuelas o universidades puede encontrarle algún estudiante que quiera dar clases con usted?

Soy profesor asistente de Trompeta en la Universidad Tecnológica de Arkansas en Russellville, Arkansas. Se me puede contactar, así como ver información sobre mi programa, en la web del Departamento de Música de la Universidad Tecnológica de Arkansas. Tenemos un aula de trompeta genial aquí en Tech, y es un lugar fantástico para estudiar. Los estudiantes también me pueden contactar a través de mi web personal.

¿Qué puede esperar el estudiante de usted? ¿Y qué espera usted del estudiante?

Considero a cada estudiante como un individuo particular, con una forma de aprender única y con unas necesidades concretas. Debido a esto, el enfoque de los ejercicios y de los estudios varía para satisfacer las necesidades de ese estudiante individual. Aunque los alumnos generalmente practican ejercicios similares, la forma en la que son explicados esos ejercicios cambia mucho de un alumno a otro. Aparte de eso, los estudiantes pueden esperar de mí honestidad e implicación. Yo deseo con todas mis ganas que mis alumnos tengan éxito, así que haré todo lo posible por ayudarles a alcanzar sus metas. A veces esto significa tener conversaciones difíciles, o chocar, pero ellos pueden estar seguros de que siempre tengo sus mejores intereses en mente. Haré todo lo que pueda para trabajar en colaboración con ellos y que puedan convertirse en ese músico bestial o en ese maestro inspirador que pretenden ser.

En cuanto a lo que espero de los estudiantes, quiero que sean honestos conmigo y que aborden sus estudios con el máximo esfuerzo. Quiero que inviertan de verdad en su progreso musical, no sólo en simplemente estudiar para complacer al profesor. Les pido a cada uno de ellos que razonen detenidamente sobre cómo estudian. Por ejemplo, cuando hablamos de corregir errores, mis alumnos me oyen decir: “Cura la enfermedad, no sólo trates los síntomas”. No quiero que pasen el tiempo en su habitación de estudio intentando que salga una nota que no sale. En lugar de eso, quiero que investiguen qué podría estar causando ese problema, y que trabajen en resolver eso. La realidad de las clases es que el alumno sólo ve al profesor 2 horas como máximo a la semana; eso es poco más del 1% del tiempo total que se le debe dedicar al estudio en una semana. El progreso real del alumno tendrá lugar en el 99% restante. Así que quiero que los estudiantes estén abiertos a experimentar posibles soluciones, y dispuestos a seguir intentándolo aunque esos experimentos fracasen. Recuerda: ¡los fracasos son oportunidades para mejorar!

Según su experiencia, ¿cuál es el problema más común que tienen los jóvenes trompetistas hoy?

He visto que muchos jóvenes estudiantes tienen problemas con el ritmo. ¡Será poco todo lo que diga acerca de la importancia de la perfección en el ritmo! Comprender cómo funcionan individualmente el pulso y la subdivisión es importante para entender cómo encajan. Si no tienes confianza rítmica, te recomiendo que le pidas a tu profesor de música o de trompeta que te ayude.

¿Tiene usted algún ejercicio que quiera compartir con los suscriptores de Trumpet Magazine que le están leyendo?

Aquí comparto un ejercicio basado en los Estudios técnicos paracorneta de Herbert L. Clarke. Se centra en el primer estudio, pero se puede adaptar fácilmente al resto de estudios del libro. El ejercicio busca desarrollar la destreza de los dedos mediante el cambio del pulso métrico. En términos más simples, es un trabajo de ejercicios técnicos llevado a cabo de una forma progresiva. La clave está en que el intérprete debe practicar primero la digitación de todo el ejercicio sin errores antes de ponerse a tocarlo. Hay pocas opciones de fallar: o pulsas los pistones en el momento equivocado o no los sueltas lo suficientemente rápido. Esto es a menudo una revelación para mis estudiantes: la acción de soltar un pistón debe ser tan rápida como la acción de pulsarlo. Muchos alumnos piensan que una buena técnica de digitación sólo consiste en pulsar bien el pistón, lo que explica muchos de los errores que cometen (especialmente los que se dan en digitaciones cruzadas). Escucha el ritmo de los pistones; debe ser claro, con todos los cambios de posiciones al mismo tiempo, firmes. Una vez haces el ejercicio con éxito, sin errores ni descoordinaciones, a un tempo específico, puedes pasar a tocarlo.

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