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Crónica del 2º Concurso Internacional de Trompeta ‘Girolamo Fantini’ de Roma (Italia)

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Organizado por la Academia AIMART de Edda Silvestri y su profesor de trompeta, Giuliano Sommerhalder, como director artístico, la segunda edición del Concurso Internacional de Trompeta Girolamo Fantini tuvo lugar en los históricos palacios del Pontificio Instituto de Música Sacra del Vaticano y de la embajada de Hungría en Roma, del 17 al 24 de febrero de 2019, con la Banca Nazionale del Lavoro y HIND SpA como principales patrocinadores.

Se trata de un concurso innovador, ya que las puntuaciones se van sumando a lo largo de todas las rondas, y por lo tanto son determinantes en la clasificación final, además de que se les brinda a los participantes la posibilidad de dar lo mejor de sí mismos tocando piezas de libre elección. Partiendo de la base común de una grabación de un estudio trascendental de Charlier, fueron admitidos 44 de los 67 solicitantes, personándose finalmente en la capital italiana 39 de ellos, provenientes de Argentina, Brasil, Canadá, China, Colombia, Francia, Alemania, Hungría, Israel, Italia, Japón, México, Portugal, la República de Corea, España, Suiza, Taiwán, Reino Unido y Estados Unidos.

La Ciudad Eterna los recibió un soleado día en el que dos miembros del jurado, Marc Geujon (Francia) y Rex Richardson (EEUU) echaron la casa abajo tocando el Concierto para trompeta de Robert Planel y Three World Winds de Allen Vizzutti. El resto del jurado lo componían Tine Thing Helseth (Noruega), Friedemann Immer (Alemania), Max Sommerhalder (Suiza), Omar Tomasoni (Italia) y Tamás Velenczei (Hungría).

De izquierda a derecha: Rex Richardson, Tine Thing Helseth, Omar Tomasoni, Max Sommerhalder, Friedemann Immer, Tamás Velenczei y Marc Geujon.

En la primera ronda debía interpretarse el Divertimento Op. 21 para trompeta sin acompañamiento (Øistein Sommerfeldt) como pieza obligada, junto con una de las siguientes: Intrada (Arthur Honegger), Sonatina (Jeanine Rueff), Pieza de concierto nº 1 (Vassily Brandt), Concert Fantasy (Gustav Cords) o Sonatina (Jean Françaix). Veintiún intérpretes —aproximadamente la mitad del total— pasaron a la segunda ronda, en la que además de estrenar la obra encargada por el concurso, Vulcano Club para trompeta sin acompañamiento, del joven compositor italiano Piergiorgio Ratti, debían elegir una de las siguientes opciones: una selección de pasajes orquestales o cualquier música a su discreción (jazz, barroco o clásico con instrumento historicista, una interpretación en estilo libre… en definitiva: cualquier cosa con la que ellos mismos considerasen que podrían dar su mejor versión como intérpretes).

Ocho pasaron a la semifinal, resultando bastante interesante la variedad de “autorretratos musicales” que escogieron para la segunda ronda: Aaron Akugbo (Reino Unido) y Marion Vezzosi (Francia) optaron por pasajes orquestales de la 7ª y la 5ª de Mahler, Sinfonía alpina de Strauss, Oratorio de Navidad de Bach, Cuadros de una exposición de Mussorgsky/Ravel, Petrushka de Stravinsky, Pinos de Roma de Respighi y Otelo de Verdi. La trompeta natural sin agujeros en Re afinada a 415 fue la elección de Maximilian Morel (Francia) para el Concierto en cuatro movimientos de Telemann y de Andreu Vidal (España) para el Concierto ‘Roger Étienne’ de Torelli. Matilda Lloyd (Reino Unido) escogió la Sarabande et Finale de Raymond Gallois-Montbrun, y Philippe Préponiot (Francia) interpretó la Sonatina para trompeta sin acompañamiento de Hans-Werner Henze. Dos concursantes se presentaron con composiciones propias: Emilia Suchlich (Alemania) interpretó su Schön absurd [Hermosamente absurdo], un ingenioso mosaico de extractos orquestales arreglados para un trompetista bailarín y un —obviamente quieto— contrabajista (ambos además con intervenciones cantadas), mientras que Nicolas Chatenet (Francia) tocó su monumental composición Electronic Pressure [Presión electrónica] para trompeta y cinta pregrabada. Otros participantes fueron con música folclórica o popular de sus respectivos países. La variedad de estilos fue impresionante. Y tocar todas estas piezas opcionales de memoria era obligatorio.

En las rondas semifinal y final se contó con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Abruzzese dirigida por Roman Spitzer. De los ocho semifinalistas que interpretaron de memoria el Concierto de Haydn entero, Akugbo, Chatenet y Lloyd fueron los que tuvieron la oportunidad de tocar el Concierto nº 2 de André Jolivet en la ronda final.

Nicolas Chatenet.

Nicolas Chatenet (Francia) fue el ganador del Primer Premio (9.000 euros más el compromiso para un concierto como solista con la Orquesta Sinfónica Abruzzese) y del Premio Especial por la mejor interpretación en la categoría de “estilo libre” de la segunda ronda (1.000 euros). Sendos Terceros Premios de 3.000 euros cada uno fueron para Matilda Lloyd y Aaron Akugbo (ambos de Reino Unido). Este último se llevó, además, otro Premio Especial de 1.000 euros por la mejor interpretación de la obra encargada, Volcano Club de Piergiorgio Ratti. Los tres galardonados tocaron en el concierto final.

Erick Venditte dos Santos (Brasil) se le distinguió con una beca valorada en 1.700 euros para estudiar en AIMARTAndreu Vidal (España), Marion Vezzosi (Francia) y Maximilian Morel (Francia) fueron premiados cada uno con una trompeta de su elección: Schilke (Chicago), Schagerl (Mank) y Cristian Bosc (Chambave), respectivamente, y que donaron dichas marcas.

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