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Luís Macedo — de trompetista clásico a ‘lead’ de una de las mejores big bands de Europa

En Trumpet Magazine te contamos la historia de este joven trompetista portugués (26 años) que un día descubrió el jazz y se convirtió en trompeta “lead” de la célebre Orquestra Jazz de Matosinhos, ganándose el respeto de grandes como Andrew Rathbun.
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Luís Macedo trompeta

Luís Miguel Macedo nació el 17 de julio de 1994 en Oporto (Portugal), y a pesar de su corta edad (no llega a los 27 años) es reconocido por ser trompeta ‘lead’ de la Orquestra Jazz de Matosinhos (OJM), considerada como la orquesta de jazz “nacional” de Portugal, muy elogiada dentro y fuera de su país, con actuaciones en prestigiosos escenarios de todo el mundo como, por ejemplo, el JVC Jazz Festival del Carnegie Hall de Nueva York.

Los propios directores musicales de la OJM, Pedro Guedes y Carlos Azevedo, se deshacen en elogios hacia su joven trompetista, de quien Guedes afirma: “Desde que se unió como ‘lead’ a la OJM en 2017, hemos ido dando forma al sonido de la orquesta con él. Macedo tiene talento, es serio y está siempre abierto a escuchar diferentes puntos de vista, adaptándose rápidamente. Estamos muy orgullosos de tenerle con nosotros”.

Pero Luís Miguel no siempre fue músico de jazz. Él estudio trompeta clásica en el conservatorio, como todos. De hecho, su interés por la trompeta le viene de su abuelo paterno, José Alves Macedo, un destacado trompetista clásico que en su época llegó a tocar con grandes figuras como Luciano Pavarotti o Montserrat Caballé, y que fue maestro de importantes músicos de metal portugueses de hoy, cosa que nos confirma Guedes: “Luís Miguel es el descendiente más joven de una familia portuguesa que ha sido crucial para el desarrollo de la trompeta y de los metales en Oporto. Su abuelo contribuyó a la creación de una cultura de los instrumentos de viento metal aquí, habiendo impartido clases a trompetistas y trombonistas durante años en el conservatorio”.

José Alves Macedo, abuelo de Luís Miguel (derecha), tocando la trompeta para su hijo Luís, padre de Luís Miguel (izquierda). Foto: Familia Macedo.

Al preguntarle por esto, el propio Luís Miguel nos cuenta: “Yo no llegué a conocer a mi abuelo porque murió dos o tres años antes de yo nacer, pero antes de morir dijo que quería que su primer nieto continuara su legado en la trompeta, y dejó sus instrumentos con esa intención”.

Así que, después de haber comenzado con siete u ocho años a aprender a tocar en la banda de su pueblo, y teniendo ya unos diez, Luís Miguel decidió ingresar en el Conservatorio de Oporto, donde estuvo hasta los diecisiete. Hasta ahí, su trayectoria fue más o menos parecida a la de cualquier otro estudiante de trompeta. Sin embargo, a Luís aquello no le terminaba de convencer. “Los años pasaban, y yo me aburría cada vez más con la música clásica”, explica.

Los inicios de Luís Macedo como trompeta de jazz

“Un día, un amigo me contó que estaban montando una big band en el conservatorio, y me preguntó si quería apuntarme”, comenta. “En el primer ensayo, sólo toqué las notas iniciales de Chameleon, y mis ojos ya se pusieron a brillar como diamantes”, recuerda. “En aquel momento, pensé: “¿Qué clase de música es esta, tan llena de alegría, de libertad y de calidez?”.

Luís Macedo trompeta

Sus primeras experiencias con la big band del conservatorio le hicieron ir adentrándose en el mundo del jazz durante un par de años. Entonces, decidió solicitar el ingreso en la Escuela Superior de Música y Artes del Espectáculo de Oporto (la famosa ESMAE). Allí conoció a Pedro Guedes, que era el profesor de jazz de este centro y se convirtió desde el principio en uno de sus principales apoyos. “Rápidamente me di cuenta del potencial que tenía Luís, y comenzamos a trabajar su faceta de ‘lead'», confiesa Guedes. Macedo añade: “En la ESMAE desarrollé una embocadura mágica para ‘lead’, y mi sueño pasó a ser llegar a tocar algún día con la Orquestra Jazz Matosinhos”.

Aquel sueño tardó muy poco en cumplirse: sólo dos meses. Resultó que el 4º trompeta de la OJM no podía ir a una actuación, y a Pedro se le ocurrió preguntarle a Luís si querría tocar con ellos. “¡Tardé menos de un segundo en responder que sí!”, dice, riendo.

Así que, desde el año 2012, Luís Miguel vino haciendo sustituciones de 4º trompeta en la OJM, y su deseo pasó a ser convertirse en el ‘lead’ de la orquesta. “Aunque aquello sí que me parecía un sueño inalcanzable”, reconoce.

Sin embargo, en 2017 —un año después de terminar su carrera en la ESMAE—, Pedro llamó a Luís y le propuso ocupar dicho puesto. “La carrera como solista de Gileno Santana, nuestro ‘lead’ entonces, empezó a despegar, siendo su agenda propia incompatible con la de la OJM, y el primer nombre que surgió para reemplazarle en la orquesta fue el de Luís Miguel Macedo”, declara Guedes. “Yo sabía que Luís tenía el talento y la precisión rítmica necesarios para desempeñar este papel. Sustituir a Gileno no era fácil, y Luís estuvo a la altura”.

El otro director musical de la OJM, Carlos Azevedo, también muestra su alegría: “El trabajo de Luís con la OJM ha sido muy enriquecedor para la orquesta, al mismo tiempo que le ha brindado a él la oportunidad de expresar su creatividad”.

Al preguntarle por el día en el que le propusieron incorporarse oficialmente como ‘lead’ de la OJM, Luís Miguel se sincera: “Por un momento, no podía creer que aquello estuviera pasando. Por supuesto, dije que sí, y quizás ése haya sido el mejor día de mi vida hasta hoy. En los últimos años he estado haciendo lo que amo en mi país, y con uno de los mejores ensembles de Europa. No puedo pedir más”.

Desde luego, su vida cambió en muy poco tiempo: pasó de sentirse desubicado estudiando cosas que no le gustaban, a ser inmensamente feliz disfrutando de la música.

Colaboración con el Andrew Rathbun Large Ensemble

Macedo ha seguido creciendo como músico. En 2019 se produjo otro importante hito en su carrera: el afamado Andrew Rathbun Large Ensemble venía de Estados Unidos para participar en el festival portugués Guimarães Jazz, y necesitaba un ‘lead’, por lo que se pusieron en contacto con Carlos Azevedo y, como no podía ser de otra manera, éste recomendó a Luís.

“Fue duro, ya que, además del programa con la orquesta de Andrew, durante aquellos días me encontraba haciendo otro gran programa con la OJM: Miles Ahead & Porgy and Bess. Así que básicamente estuve corriendo de un ensayo a otro, y luego tuve tres días de conciertos mientras ensayaba con otra orquesta”, expresa nuestro protagonista, quien reconoce que sus primeras sensaciones fueron de ansiedad, aunque al mismo tiempo, de felicidad. “Estaba un poco nervioso, no voy a mentir, al compartir escenario con músicos como John O’Gallagher, Dana Hall, Aubrey Johnson, Scott Cowan, Geof Bradfield, Tim Hagans, etc.”, admite. “Pero todos fueron increíblemente profesionales y, más importante aún, amables y humildes. Al ir yo como ‘lead’, me resultaba extraño que me pidieran mi opinión, tipo: «Oye, ¿cómo quieres tocar este compás?», siendo yo mucho más joven; eso me demostró que me veían como a cualquier otro músico profesional, sin importar la edad”.

Luís Macedo trompeta y el Andrew Rathbun Large Ensemble
El Andrew Rathbun Large Ensemble, con Luís Miguel Macedo como trompeta ‘lead’.

El mismísimo Andrew Rathbun, a quien hemos contactado, se rinde ante la profesionalidad de Macedo: “Luís Macedo es el trompeta ‘lead’ soñado por cualquier compositor. Desde luego, para mí, lo es. Su sonido es cálido y redondo, y toca con una suave intensidad que adoro. Tiene la capacidad de destacar, pero, cuando lo hace, siempre es al servicio de la música; hay muchos trompetistas ‘lead’ que piensan que las notas agudas sólo sirven para lucimiento propio”. Y además, Rathbun nos traslada el parecer de los músicos de su ensemble: “La sección entera se adaptó rápidamente al sonido y al estilo de Luís. Él no les dio muchas instrucciones, pero es que no tuvo que hacerlo. Los miembros de la sección simplemente siguieron a su ‘lead’. Espero volver a tener otra oportunidad de que este chico toque mi música. Es un músico especial”.

En aquel programa interpretaron Atwood Suites, “una obra realmente hermosa”, rememora Luís. “Los ensayos fueron genial, y el día del concierto salió todo tal como estaba previsto. Fue como un regalo para mí. Guardo de recuerdo las partituras de aquella experiencia que estoy seguro volverá a repetirse”.

La rutina de trompeta de Luís Macedo

Siendo trompetistas, no podíamos dejar pasar la oportunidad de preguntarle a nuestro protagonista cuál es la rutina de estudio de un trompetista que ha madurado profesionalmente tanto en tan poco tiempo. “Seré honesto y diré que mi rutina no serviría de ejemplo para jóvenes estudiantes”, responde él. A lo que añade: “De normal, yo sólo toco la trompeta una o dos horas al día, a última hora de la tarde, y siempre dejando un día de descanso por medio. Las semanas de conciertos sí soy más activo, para ganar resistencia y tener todos los pasajes controlados. Esta manera de trabajar me ha dado buen resultado siempre”.

Luís Miguel Macedo toca con una Yamaha YTR-8310Z (modelo Bobby Shew) de tercera generación con la que se muestra encantado: “Es una trompeta maravillosa, pues con ella puedo obtener un sonido más oscuro con subarmónicos fácilmente, y a la vez tengo la capacidad de conseguir ese mismo cuerpo pero con un sonido brillante en el registro agudo. Se trata de un instrumento muy versátil”.

Siendo Macedo artista oficial de Yamaha, puede parecer lógico que hable en estos términos de dicha marca. Sin embargo, lo cierto es que él ha tocado toda su vida con una YTR-4335G de la que sigue prendado: “Aún la mantengo, después de diecisiete años. No podría deshacerme de esa trompeta; hice todos mis estudios y mi carrera musical con ella. Es un instrumento bendito”.

Pero, como auténtico enamorado de la música que es, Luís no sólo se limita a tocar la trompeta, sino que también toca la batería, compone bandas sonoras, y estudia piano todos los días hasta altas horas de la madrugada. “Me gusta tener la música conmigo el cien por cien de mi tiempo”, insiste. Y esto es algo que alaban sus mentores Pedro Guedes y Carlos Azevedo. Carlos observa: “Luís es un músico todoterreno, y personalmente es un placer hablar de música con él, porque siente curiosidad por cualquier tema relacionado con ella”; mientras que Pedro manifiesta: “Para mí, los fundamentos de una big band se basan en la conexión entre el trompeta ‘lead’ y el batería. Y Luís toca ambos instrumentos, con lo que ese singular aspecto le hace diferenciarse de los demás”.

“A mí me gustan diferentes estilos de música según el instrumento que esté tocando en ese momento”, dice Luís entre risas, “pero probablemente mi mayor fuente de inspiración al tocar es sentir conexión con mis compañeros a través del contacto visual. Para mí, ése es el impulso que necesitas para inspirarte. ¡Además de, por supuesto, tener gente buena tocando a tu lado!”.

Nos despedimos de Luís Miguel Macedo preguntándole qué le diría él a otros jóvenes estudiantes de música. “Ser maduro y humilde”, dice sin pensar. “En música no existe ‘el mejor’ ni ‘el peor’. En el momento en el que empiezas a referirte a otros músicos en esos términos, te estás envenenando. Lucha por lo que quieres, ayuda a los demás y pide ayuda tú también, pues todo el mundo necesita ayuda para cualquier cosa. En el arte, como en la vida, no puede existir el ‘yo’ sino el ‘nosotros’”.

Gracias, Luís. Te deseamos que sigas cosechando éxitos, cosa que estamos seguros sucederá si te mantienes en la senda de la humildad, el trabajo duro, y la verdadera pasión y diversión por lo que haces.

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