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Yamaha Artist Services: el nuevo espacio en Madrid para atención a artistas de Yamaha

Yamaha Artist Services Madrid cuenta con un servicio de excelencia. Hablamos con Araken Bustos, responsable técnico especialista de instrumentos de viento metal y madera.
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En enero de 2021 abrían por primera vez las puertas de Yamaha Artist Services en Madrid, unas instalaciones que esta prestigiosa marca ha habilitado en la sede de su filial ibérica para ofrecer un servicio muy especial a sus artistas colaboradores y a músicos profesionales de viento metal y madera para España y Portugal.

Cómo surge Yamaha Artist Services Madrid

Yamaha Artist Services es una idea venida de Japón para generar en Europa, además del taller que ya posee esta compañía en Hamburgo (Alemania), otros puntos especializados en la atención a artistas. Al parecer, se han escogido tres ciudades europeas para instalar espacios de este tipo: París (Francia), Milán (Italia) y Madrid (España). ¿Por qué Madrid? Pues, al parecer, gracias a la base de trabajo previo que durante años han estado haciendo los responsables de la filial ibérica con artistas locales.

Yamaha Artist Services son, pues, una serie de instalaciones que Yamaha está poniendo a disposición de sus artistas en diferentes países para ser atendidos: realizar eventos, masterclasses, poner a punto sus instrumentos y todo lo que puedan necesitar. Y estos espacios están conectados entre sí, de manera que, por ejemplo, Camilo Irizo —clarinetista español y artista de la marca— recientemente ha estado en Yamaha Artist Services París dando una masterclass.

Todo este trabajo se consigue gracias al completo equipo de profesionales especializados con el que Yamaha cuenta.

En esta ocasión, hemos querido hablar con Araken Bustos, responsable técnico del nuevo Yamaha Artist Services Madrid, un luthier brasileño afincado en la capital española desde hace cinco años. “Cuando era pequeño, tocaba el bombardino en la orquesta de una escuela evangélica de música en la que estudié durante siete años en São Paulo. Después de eso, fui músico militar en una banda del ejército de Brasil”, empieza contándonos Araken.

Entusiasmo por la lutería

Su curiosidad por la mecánica de los instrumentos despertó pronto en él, hasta el punto de llegar a atraerle eso más que tocarlos. “Con 12 ó 14 años de edad, ya tenía la sensación de que un instrumento bien mantenido ayudaba a aprender mejor a tocarlo, así que yo mismo comencé a llevar el mantenimiento del mío y a informarme sobre este asunto”, afirma.

Y no lo debía de hacer tan mal, pues al poco tiempo se vio haciéndoles el mantenimiento también a sus compañeros de viento en la orquesta. “Teniendo unos 16 años, la gente ya se fiaba de mí para ajustar sus instrumentos —principalmente de metal, que era lo que yo tocaba—. Era un mantenimiento básico, pero suficiente para hacerlos funcionar mucho mejor”.

Araken Bustos revisando la campana de un clarinete en Yamaha Artist Services Madrid

Yamaha se fija en él

Si hay algo que caracteriza a Yamaha es su compromiso con lo que podemos llamar la “música base” (dicho esto en un paralelismo con el “fútbol base”, mediante el cual se forma a los jóvenes para darles la oportunidad de convertirse en grandes profesionales, contribuyendo así al desarrollo del mundo del deporte). Esta empresa destina parte de sus recursos a educar a futuros profesionales de la música que después enseñarán a otros. También en el campo de la lutería.

Así que la compañía llevaba tiempo queriendo inaugurar su primer taller oficial en Latinoamérica, y buscaba a la persona adecuada para gestionar aquel espacio. Hasta que dieron con Araken y le invitaron a participar en el proyecto, no sin antes empezar a formarle oficialmente. “En 2008 me puse a las órdenes de Stefan Siemons, técnico alemán de Yamaha que tenía la misión de instruirme para trabajar con ellos. Él fue mi primer profesor de lutería”, nos cuenta. Un año después se inauguró por fin el taller: “Levantamos un sitio increíble. El más preparado de toda Latinoamérica era nuestro taller: el taller de São Paulo”.

Araken Bustos probando los ajustes de una flauta en Yamaha Artist Services Madrid

Graduación como técnico reparador

Si piensas que la lutería es algo que simplemente haces en tus ratos libres, permítenos decirte que actúas igual que esos irritantes indocumentados musicales que te suelen preguntar: “¿Estudias música? ¿Y qué más?”. La lutería es algo muy serio, y por desgracia hay incluso músicos que no aprecian esto lo suficiente. La carrera y título oficial de técnico constructor y reparador de instrumentos musicales existe, y, además, con especialización en cuerda, viento, percusión, etc.

Al preguntarle a Araken por este asunto, nos explica que él comenzó sus estudios oficiales en la academia que tiene Yamaha en su fábrica de Hamamatsu (Japón) en el año 2011: “Durante el primer curso tuve que pasar por todos los instrumentos orquestales, desde arco hasta percusión sinfónica. Después, tú eliges la familia de instrumentos en la que te quieres especializar. Yo me quedé con el viento metal y viento madera”. Y añade: “Me gradué en Hamamatsu en 2016, obteniendo entonces mi título de técnico certificado”.

Araken Bustos, recibiendo su título oficial de técnico en la sede de Yamaha en Japón.
Araken Bustos, recibiendo su título oficial de técnico en la sede de Yamaha en Japón.

Adicionalmente, Bustos es desde 2015 técnico certificado de Straubinger Pads, recibiendo formación directamente de su profesor David Straubinger en Indiana, Estados Unidos.

Llegada a España como técnico de Yamaha

La primera vez que Bustos pisó España fue en 2010, para aprender del entonces técnico de Yamaha en este país: el célebre Emilio Martínez, con quien desde entonces mantiene una estrecha amistad. “Emilio y yo hicimos un viaje a Sevilla. Pasamos una semana entera arreglando instrumentos en los conservatorios de dicha ciudad; una experiencia que une mucho. Al final, me miró y me dijo: “¿Te gustaría quedarte y ocupar mi lugar cuando me jubile?”. Yo pensé que estaba de broma, pero resulta que hablaba en serio”.

Sin embargo, pasaron seis años desde aquello hasta que Araken acabó estableciéndose como técnico oficial de Yamaha Ibérica —pues aún debía terminar su proyecto iniciado en 2009 en Brasil: asentar el taller de São Paulo, desarrollar una red de técnicos allí, etc.—, asumiendo finalmente en 2016 el puesto que dejó Emilio Martínez en Madrid tras su jubilación. “Emilio será siempre mi eterno maestro. Yo aún le invito cuando tenemos eventos de formación, y sigo aprendiendo de él cuanto puedo. La conexión que tenemos significa mucho para mí”, manifiesta.

Emilio Martínez (izquierda) y Araken Bustos (centro), en su viaje a Sevilla en 2010. A la derecha, Camilo Irizo, artista Yamaha de clarinete.
Emilio Martínez (izquierda) y Araken Bustos (centro), en su viaje a Sevilla en 2010. A la derecha, Camilo Irizo, artista Yamaha de clarinete.

El responsable de Yamaha Artist Services Madrid

Araken Bustos siente pasión por su oficio pero al mismo tiempo es consciente de la enorme responsabilidad: “Mi responsabilidad aquí es doble. Por un lado, tengo que trabajar con el instrumento de un artista sabiendo que es casi como una extensión de su cuerpo, y en ese sentido mi preocupación es grande. Y, por otro lado, tengo también la responsabilidad de tratar personalmente con el propio artista, oír sus proyectos, apoyarle y, en definitiva, servir de nexo con la marca. ¡Aunque resulte abrumador, lo estoy disfrutando muchísimo! ¡En mayo cumpliré 50 años, y el Yamaha Artist Services ha sido el mejor regalo que me podían hacer!”.

Es muy interesante ver a un lutier, cuyo trabajo es a menudo invisible incluso para los propios músicos, hablar en esos términos. “Nosotros, los técnicos, también formamos parte del proceso musical”, puntualiza Araken. “Cuando un artista me entrega su instrumento, me dice lo que necesita y yo, tras arreglarlo, se lo devuelvo y veo su satisfacción, mi sensación es indescriptible. Por ejemplo, le he personalizado la trompeta a César Asensi (solista de la Orquesta de la Comunidad de Madrid) y me ha llamado después del concierto expresamente para decirme que habíamos conseguido lo que pretendíamos. Y ahora mismo acaba de llamarme Juan Jesús Silguero (flauta solista de la Banda municipal de Bilbao), a quien no le salían las palabras para expresar su agradecimiento por los ajustes hechos en su instrumento. Es en esos momentos cuando te das cuenta de lo que los técnicos aportamos a la música”.

Araken Bustos conversando con César Asensi en Yamaha Artist Services Madrid

“A los técnicos nos quitan el derecho a cometer errores”

Como el propio Araken Bustos reconoce, esa satisfacción personal y profesional al realizar su trabajo no habría sido posible sin la formación de la que él ha disfrutado. “Sin duda, tengo que dar las gracias a Yamaha por haberme situado en un punto técnico que me permite atender a cualquier artista a este nivel”, admite.

Acerca de sus estudios en Japón, nos cuenta cosas muy interesantes: “Los profesores en Hamamatsu tienen una tremenda vocación de enseñar y de transmitir conocimientos que viene de generaciones de técnicos atrás. Ellos saben de la importancia crítica que tiene este asunto en un proyecto de tal magnitud. Y ese sentimiento nos lo transmiten a los técnicos que estudiamos allí, por lo que cuando atendemos a un músico profesional somos plenamente conscientes de lo vital que es para él. De hecho, es esa conciencia lo que marca la diferencia”.

Detrás del arreglo de instrumentos musicales hay toda una metodología. No cualquiera puede meterse a arreglar instrumentos profesionalmente de cualquier manera. “En la academia había una tabla de tiempos para entregar arreglado un instrumento. Te decían: “Tienes que cambiar estas zapatillas, hacer este ajuste y este otro, y dispones de 15 minutos”. Y detrás tuya tenías a una persona con un cronómetro en la mano y a tu profesor al lado, mirando”, nos cuenta Araken. “Se trata de una metodología muy completa, y es algo que se debe aprender necesariamente en una academia, no con instrumentos de músicos reales, pues yo siempre digo que a los técnicos nos quitan la cosa más humana que tenemos: el derecho a cometer errores. ¡Yo no tengo ese derecho!”, dice riendo.

Yamaha Artist Services: abierto a todo músico profesional

Como decíamos, Yamaha Artist Services es un servicio para artistas de la marca, pero también tiene las puertas abiertas para todo aquel músico profesional que desee conocer Yamaha más de cerca. “Aquí es donde estaremos para recibirles y ver cuáles son sus planes y aspiraciones”. Eso sí: “El punto de partida —y uno de los principales para nosotros— es que de por sí le gusten los instrumentos Yamaha”, puntualiza Araken. “A partir de ahí, el músico tiene que estar lo más cómodo posible con lo que toca, y por eso la parte técnica es tan importante: porque, además de fabricar un buen instrumento, nosotros queremos personalizarlo. Todo lo demás (poder representar la marca, etc.) viene después, y es, en todo caso, consecuencia de la previa elección del instrumento”.

Yamaha Artist Services Madrid
E-mail de contacto: ArtistServices-ESP@music.yamaha.com
Yamaha Music Europe (web oficial): europe.yamaha.com

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